Diego Urriago dnb

Cecilia Paredes

 

Esta fotógrafa me llamo la atención básicamente por la propuesta que da a conocer, como prácticas artísticas contemporáneas basadas en la fotografía como herramienta de investigación estética y sociológica una propuesta la cual es bien interesante ya que el ejercicio fotográfico que ella hace está a ratos más abocado a concebir engañosas estrategias de representación, partiendo de lo performático como punto de partida del hecho estético en sí.

En este sentido la obra de la artista de origen peruano,  es un claro ejemplo de cómo la auto representación travestida adquiere una dimensión estético-cultural de relieve, en la medida en que ésta supone un auténtico ejercicio de posicionamiento de sobrada contestación social e incluso política. Su propuesta trasciende en mucho el horizonte de la superficie inmaculada de la foto, para fundar interrogantes en los planos del feminismo estético, en los del debate antropológico y en el de las discusiones en torno a la ontología misma del medio, a sus funciones y estrategias de sentido. Cecilia es una artista de conceptos, por antinomias que justo su propuesta revisa y por tanto desarticula.

 

Otro tema que cabe resaltar de esta fotógrafa es algo tan peculiar como el silencio es en este sentido otro protagonista de lujo en sus obras. Existe un silencio que inquieta, plagado de sugerencias y signos, un silencio
convertido en sustrato no perceptible, en recurso fuertemente intuido y de carácter inexorablemente poético. Cualquier foto de Cecilia, incluso aquellas en las que la composición, De este modo visto, el silencio, la soledad, la quietud aparente de cada escena, actúan como elocuentes metáforas de un mundo contemporáneo donde la prisa y el exceso de retórica conducen al suicidio.              

Su intervención viene siendo entonces la representación del cuerpo y sobre todo de intenciones sexistas de un modo de intervenir desde el campo del arte en zonas en donde La exploración en los límites mismo del cuerpo y en sus relaciones zoohomórficas, hacen que éste se vea sometido a continuos cambios,  Lo que Cecilia realiza es una auténtica revisión de enunciados teleológicos y culturales en aras de expandir sus reducidos campos de entendimiento  La imagen artística es aquí eficaz instrumento de indagación psicoanalítica, pretexto poético para una denuncia. Sin abandonar una postura hedonista que nunca queda disimulada, como hacen otros que sí persiguen una cuestionable rentabilización de la belleza, sus obras se orientan hacia las prácticas de un tipo de exorcismo universal no necesariamente vinculado a fenómenos del campo religioso, y sí en cambio a ciertas exigencias de fundamento ético. Las alarmas ecológicas y los discursos demagógicos de protección medioambiental se disparan, mientras una artista de los márgenes construye hermosas metáforas que no por bellas dejan de ser prueba fehaciente de una realidad transida por el canibalismo y la depredación. Cecilia Paredes no es usada por el arte, sino que hace uso de éste, en tanto cuerpo discursivo eficaz, no para desvelar los perfiles de una verdadera identidad de ficción sino mas bien  Cecilia Paredes. El cuerpo de la artista se revela así como un set de furtivas simulaciones donde el hedonismo y el gesto erótico de la imagen.

Me ha gustado este vídeo, porque maneja un buen tema en su composición  el acompañamiento es bueno, la secuencia del stop motion me pareció interesante , ya que es algo no convencional y tiene a manejarse de forma abstracta por medio de diseños elaborados, partiendo de una imagen única que hace que cada imagen te lleve a pensar el desarrollo de la siguiente inmediatamente.

También es bueno resaltar que en la mayor parte del video se utilizan tonos frios , que le dan igual vida y brillo a las animaciones; también cabe resaltar que la misma música es entretenida tanto que en ciertos momentos te hace estar en otra realidad.